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Mostrando entradas de julio, 2020

El Imbécil

"Que nunca te echen, rogale a tu Dios, porque en el culo te pondrás ese auto". (León Gieco) Rogelio Piccafece, encargado de una ferretería. Esposo y padre de familia. Hincha apasionado de Boca Juniors y del deporte motor. Cultor fervoroso de las antiguas tradiciones y celoso guardián de los principios morales del cristianismo blanco occidental, que deberían sustentar las bases de toda sociedad justa y sana: —Pero mirá estos dos degenerados!, no les alcanzó con casarse entre ellos y ahora pretenden adoptar un pibe!, estamos todos locos!, manga de putos!— vocifera enardecido frente a la pantalla al ver el informe periodístico de dos hombres casados que intentan adoptar un niño. —Graciela!, dale que ya empieza la carrera!, para cuando la cerveza y la picadita?!— le reclama a su sentida esposa que corre presurosa a satisfacerle el pedido. —Vos no podés opinar!, todavía sos muy chica para entender cómo funciona esto!— le espeta a su hija adolescente que pretende expresar su opinió...

El primer vuelo

"El placer más intenso de un individuo puede estar escondido en el instante más pueril detrás de la circunstancia más compleja" Qué hora sería?, Recién las tres de la tarde. Desconocía con exactitud cuánto tiempo faltaba, pero lo que sí, el reloj parecía correr más lento a propósito. La excitación crecía a cada minuto. Faltaba mucho todavía, una vida se podría decir, pero Gino estaba listo hacía ya por lo menos otra vida. — Abuela, cuánto falta?. — Faltan dos horas Gino, andá a jugar. — Y eso cuánto es?. —Cuando esta aguja esté acá y esta otra acá será la hora. Gino se quedó mirando el reloj de pared fijamente. El imperceptible movimiento del minutero le dio una idea aproximada del calvario que todavía debía soportar. Con diez años de vida, si hubiera tenido incorporada la elección en su conciencia, hubiera preferido morir, la espera le resultaba insoportable. De pronto la voz de su abuela lo volvió a la vida: — Gino, ya es hora, agarrá el regalo y vamos. El mundo recobró su ...

La desgracia de Macacha

"Una celebridad es una persona que trabaja toda su vida para ser conocida, entonces se pone anteojos oscuros para evitar ser reconocida." (Fred Allen) Cuando se trataba de planear eventos sociales, Macacha Casares Irurrietagoyena no ponía limitaciones al buen gusto y a la innovación, elevando la altura de su propia vara en cada nueva reunión que concebía. Macacha era considerada una celebridad en los círculos sociales más distinguidos. Su presencia era sinónimo de estilo y esplendor. Si bien la fortuna de su familia había menguado hasta la inexistencia, su natural savoir faire y sus gustos refinados la mantenían en la cresta de la ola. Una copiosa libreta de amistades opulentas con presupuestos muy holgados para esta clase de expresiones sociales eran el ingrediente imprescindible para dar rienda suelta a su grandiosa imaginación, planificando encuentros para terceros que le permitían mantenerse en contacto con aquel mundo que deseaba con fervor infinito. Y aquel cocktail que...

Ser o no Ser

"La gente que uno quiere debería morirse con todas sus cosas.“  (Gabriel García Márquez) El inefable Nito Mestre hubiera aprovechado esa insuperable oportunidad para evocar aquel inolvidable verso de su autoría, no apto para diabéticos, (igual a todo lo que acostumbra componer) y que dice: "Hoy tiré viejas hojas, esas que hablaban de pasado". Pero no. Lejos de eso Manuel se limitó a encender el fuego para el asado del domingo y esperar en silencio con un vaso de cerveza a que estuviera bien crepitante. Entonces sí, fue a buscar aquella agenda destartalada con tapas forradas en tela azul y la abrió con la idea de hacerla cenizas. La agenda de contactos y anotaciones personales de su padre. Direcciones para llegar a lugares que ya no existían, números de teléfono para comunicarse con gente que ya no estaba y quién sabe qué otras cosas más. Hojas escritas con dedicación y esmero, apuntes que alguna vez fueron de suma utilidad para su creador, expresiones de un hábito que ho...

No me cambies ni una coma

"Sabemos que el pasado, el presente y el porvenir ya están, minucia por minucia, en la profética mente de Dios, en su eternidad; lo extraño es que los hombres puedan mirar, indefinidamente hacia atrás pero no hacia adelante".   (Jorge Luis Borges) —Parece que nos va a tocar buen tiempo— presagió Juan en voz baja. —En esta época no se puede esperar otra cosa, es verano— le contestó el otro Juan, casi susurrando. —Si, pero varias veces nos ha tocao' lluvia… Aún no había clareado y ya los demás estaban despiertos, probablemente ni siquiera hubieran dormido. Los dos hombres mateaban en la penumbra, separados del resto. Un silencio expectante lo cubría todo mientras que la brisa fresca que auguraba la mañana ya se colaba por los resquicios de los postigos del recinto. —Tenés todo listo?— inspeccionó Juan. El otro Juan lo miró con un gesto de fastidio y aburrimiento. —Nunca te cansás de hacer la misma pregunta vos?, no me irás a decir que andás asustao'… —Pero qué asustao...